DANZA HUMANA - CALMA O FURIA
Vivimos entre gritos
que quiebran la calma
y susurros que claman
por una paz sagrada.
Curioso es el mundo:
se celebra en silencio
lo que debería gritarse
y se grita a los cuatro vientos
lo que debería callarse.
La paz se esconde ahora
en un rincón olvidado,
como el juguete de Pandora
que ya nadie ha acariciado.
Llora en las sombras
como un juguete perdido.
Ya no tiene voz,
no tiene destino,
espera la mano de un niño,
un gesto divino
que la haga vivir
en el viento pristino.
Si abriéramos manos
sin ego o avaricia,
la paz florecería
sin juicio o malicia.
Los sueños serían
respuesta sincera
a cada conflicto
que el mundo cincela.
Serían milagros,
se harían reales,
brotando entre pueblos,
cruzando ideales.
Mas la guerra arrasa
sin tregua ni calma,
con rostros al fuego
con pena en el alma.
No hay aliento que aguante
ese discurso que solo se queja,
ni palabra que mitigue
la furia que mi alma refleja
¿Será la paz solo eco lejano,
una obra de arte que
enmascara lo inhumano?
¿Y la guerra?
Acaso es una bestia sin fin,
un animal sin razón,
que duerme en el pecho
de los hombres
de cada nación?
Ambas son tejidas
por manos humanas,
en destinos cruzados,
de tierras hermanas.
Yo, nuevo poeta, navego
entre ambas orillas,
un día rezo; suplico
por la paz de mi patria.
Otro día grito por
justicia completa,
por romper el yugo
que a mi patria sujeta.
Grito lucha, grito fuego,
grito con el alma encendida,
por la tierra que sangra,
por la herida abierta
que hoy me quebranta,
guardo silencio
buscando la paz.
Mas no me abandonan,
así como mi sombra,
los aires de guerra
que una vez mas vuelven
para tentar mi garganta.
*Eduardo E. Zambrano I.- © - 12 Julio 2025*